Durante el mes de julio, Arcusin recorrió Francia con el Tour ForStack, llevando nuestra tecnología directamente al lugar donde más impacto tiene: el campo. En lugar de mostrar una máquina estática en una feria, preferimos trabajar en condiciones reales, recogiendo las pacas de paja de los propios agricultores y comparando el rendimiento del ForStack con sus métodos habituales. Ver la máquina en acción y poder subirse a la cabina para probarla uno mismo marcó la diferencia.
En 15 intensos días, realizamos cerca de 30 demostraciones en campo, muchas de ellas con jornadas que superaron las 15 horas. La ruta nos llevó por departamentos como Charente, Vienne, Centre–Loire, Yvelines y Seine-et-Loiret, en un recorrido pensado para adaptarnos al ritmo frenético de la campaña.
Julio nos recordó, una vez más, lo impredecible que puede ser el tiempo. Las lluvias en el norte y la urgencia de la cosecha hacen que cada hora cuente, y por eso, apostamos por demostraciones prácticas, en situaciones reales, donde el rendimiento del ForStack pudiera evaluarse al detalle.
En el terreno nos acompañaron Arthur Hardy, responsable de ventas para Francia; Xavi Cerezo, director comercial; y Xavi Pons, responsable técnico y de posventa. Esta combinación de perfiles permitió que cada agricultor no solo conociera el producto desde una perspectiva comercial, sino que también pudiera profundizar en aspectos técnicos como el manejo, la seguridad, los ajustes o el rendimiento. Todo con respuestas claras, en su idioma, y adaptadas a sus necesidades.
Además de potenciales clientes, también visitamos a agricultores que ya confían en Arcusin, así como a talleres colaboradores que forman parte de nuestra red de soporte en Francia. Tener acceso cercano a recambios y asistencia técnica es fundamental durante la campaña. Sabemos que perder un solo día en estas fechas no es una opción, y contar con un respaldo local marca la diferencia.
ForStack: eficiencia que se nota desde el primer minuto
El ForStack es un acumulador de pacas de nueva generación, pensado para adaptarse al ritmo y exigencias del campo moderno. Su funcionamiento es ágil, preciso y sorprende desde el primer momento: alinea y apila pacas rectangulares grandes con una estabilidad sobresaliente, manteniendo las pilas ordenadas y listas para la recogida.
La descarga es completamente automática, con dos modos —acumulado o disperso— y siempre respetando el mismo sentido de marcha de la empacadora para evitar rodadas innecesarias. Compatible con los formatos de pacas más comunes, puede formar pilas de tres a cinco alturas, adaptándose al terreno sin esfuerzo.
Además, no depende del sistema hidráulico del tractor, lo que permite utilizarlo con unidades desde 80 CV, aunque para obtener el mejor rendimiento recomendamos 120 CV con transmisión continua. En comparación con el uso de una manipuladora telescópica, el ForStack ofrece una solución mucho más eficiente para apilar directamente en campo, ahorrando tiempo y reduciendo significativamente la necesidad de mano de obra.

Curiosidad que abre puertas
A medida que avanzábamos por las zonas cerealistas del noreste y sureste del país, la curiosidad se adelantaba incluso al convoy. Vecinos que se detenían al borde del camino para observar, transeúntes que grababan con el móvil, contratistas que se acercaban para conversar… Estos encuentros espontáneos resultan tan valiosos como cualquier demostración, porque generan vínculos, despiertan interés y abren camino para que nuestras soluciones lleguen, poco a poco, a cada rincón del país.
Tecnología en acción, sin filtros
Uno de los momentos más especiales del tour fue la visita a la familia Delorme, en Loiret, en colaboración con Loagri. Allí grabamos un nuevo testimonio de cliente, donde las imágenes del ForStack trabajando codo a codo con el equipo de la explotación dicen más que cualquier folleto. Una muestra real de cómo la tecnología se integra en el día a día de la campaña, desde que la empacadora termina una hilera hasta que las pilas están perfectamente formadas y listas para recoger.
El Tour ForStack volvió a recordarnos algo que vivimos cada año: cuando los agricultores ven la máquina recogiendo sus propias pacas, no hace falta decir mucho más. El ahorro de tiempo, el alivio físico, la eficiencia… todo se hace evidente, y la conversación fluye de manera natural hacia los próximos pasos.
Muy pronto volveremos a Francia, con demostraciones previstas en Innov-Agri a principios de septiembre. Tenemos muchas ganas de reencontrarnos con clientes, amigos y colaboradores, de retomar esas charlas que quedaron pendientes, cerrar nuevos acuerdos y empezar a construir juntos la cosecha de 2026. Porque con la tecnología de Arcusin, el cambio empieza desde el primer día: menos costes, más productividad… y sobre todo, más tranquilidad para quien está en el campo.